Apoteosis de los cretinos
o el paraíso de la estupidez
¿No te ha ocurrido en alguna
ocasión, que quieres decir algo, algo que te corroe, algo que, como una
alimento mal digerido, quiere salir de tu cuerpo, y, mientras andas en esa
penosa no-digestión, descubres que alguien se te ha adelantado, que alguien ha
expresado, posiblemente mucho mejor que tú podrías hacerlo, lo que tú aún
rumiabas?
Eso me acaba de pasar. No sé
si será ilegal reproducir literalmente lo que a continuación reproduzco, pero,
reclamo mi autoría o coautoría, al menos en fase mental. A mí se me había
ocurrido y estaba conformando en mi mente esto mismo. ¿Por qué tocarlo si
Santiago Sierra ya lo ha expresado como nunca yo podría hacerlo?
En una entrevista publicada en el suplemento Babelia de El País, el
19 de enero de 2013, a la pregunta: En su opinión, ¿cuáles son los asuntos más preocupantes o indignantes de lo que sucede
actualmente en el plano político y social en España?, Santiago Sierra respondía:
“El otro día leí unas declaraciones de Gallardón afirmando que
gobernar es repartir dolor, Y en eso lleva toda la razón; o administrar la
Muerte como decía con mayor audacia Agustín García Calvo. Los partidos
políticos son en todo el mundo, y aquí también, organizaciones criminales cuyos
esfuerzos van destinados a meter mano en la caja común y repartirse el botín de
lo público entre sus cuates, jefes y familiares. Ni izquierda ni derecha. Aquí
la única dirección reseñable es arriba y abajo: ellos arriba y los demás abajo,
obviamente. Los partidos políticos pertenecen a la banca, que es quien los
financia, al igual que los sindicatos mayoritarios pertenecen al Estado, que es
quien los financia. La corrupción no es una anécdota, la corrupción es el
Régimen, y la extorsión, su método. El Estado es un cuerpo parasitario y su
objetivo nunca será el bien común sino el privado, el bienestar de clase, de su
clase. En España tenemos una Administración colonial que hace lo que le digan
fuera a cambio de impunidad en sus desfalcos. España pertenece activamente a la
mayor organización terrorista de la historia del planeta: la OTAN, principal
sospechosa de los atentados del I11 de marzo de 2004 en Madrid, entre otras
muchas desgracias. España es una monarquía por la gracia del Pentágono, a
quienes lo que les importa es la estabilidad de sus bases militares. Es súbdita
de la Unión Europea, una auténtica cueva de piratas, desde donde un día se
ordena desmantelar la industria para contentar a los industriales del Norte;
otro, desmontar la agricultura para contentar a la agroindustria de Francia; o,
como vernos últimamente, jalear el robo a espuertas sobre la población
peninsular. La Unión Europea nos quiere como camareros y albañiles con la
ciencia prohibida y la cultura de rodillas, sin universidades: brutos, pobres y
enfermos.
Este es un país de asesinos y de asesinados, con las cunetas llenas de olvidados y las calles llenas de intocables. Aquí se entierra a los fascistas con gaiteros y se celebran las matanzas del Nuevo Mundo y, cuando no, se divierten torturando bestias los domingos. Luego está la mafia de Roma, que entiende la sodomía como un método pedagógico perfectamente aceptable, los señoritos, la clase de los peces gordos, el fútbol, los media, etcétera. Un maldito desastre. Es la apoteosis de los cretinos. Pero lo realmente preocupante es la obediencia. Ese es el mayor problema que tenemos, la obediencia y la candidez.”
Este es un país de asesinos y de asesinados, con las cunetas llenas de olvidados y las calles llenas de intocables. Aquí se entierra a los fascistas con gaiteros y se celebran las matanzas del Nuevo Mundo y, cuando no, se divierten torturando bestias los domingos. Luego está la mafia de Roma, que entiende la sodomía como un método pedagógico perfectamente aceptable, los señoritos, la clase de los peces gordos, el fútbol, los media, etcétera. Un maldito desastre. Es la apoteosis de los cretinos. Pero lo realmente preocupante es la obediencia. Ese es el mayor problema que tenemos, la obediencia y la candidez.”
Lo subscribo
totalmente